Mi lista por nombres a olvidar sigue intacta, pues no hago más que recordar el momento en que mi puño trazó tu nombre en el papel dispuesto a arder en llamas...
Extraño el momento cuando dejaste de amar y necesitar de mi
es una liberación mejor sensación que la irrumación
imagina ahora la pesadilla en la que está atrapada el alma
creando e imaginando todos los deseos desprendidos del torrente sanguíneo
que mi corazón comanda...
Dudas de tu existencia e intentas estrenar mis destrezas
con poca rudeza tus acrobacias en mí
me hacen dormir.
Despiertamente ahora
y cumple mi pesadilla
haz un pergamino que no te permita olvidar
el destino
Ahórrate los modales, los entremeses
pues yo sólo quiero que nunca regreses
Lo impulsivo está conmigo
por eso aún sigues siendo bienvenido.