Siento que no hay tiempo pero me persigue donde quiera que voy. Siento que duermo menos pero me siento mejor. Siento que quiero llorar aunque a veces sin razón quisiera gritar, a veces siento que me pierdo y me vuelvo a encontrar. A veces siento que la vida no sé de que va. Siento que puedo, siento que quiero pero al mismo tiempo, siento que no, a nada de eso; siento que olvido pero siempre siento que recuerdo. Siento que estoy en un nuevo mundo y que aparezco con otro rostro...con otro apellido.
Siento que he perdido y he ganado que he luchado y fracasado siento que voy en el camino lleno de laberintos hay muchas puertas pero siento que ninguna es mi destino. Siento que quiero ser yo y luego siento que así soy yo. Siento que me amo y a veces me siento como un extraño; y por muy raro que parezca mi cabeza sigue dando vueltas.
Siento que pienso demasiado, pienso en ti, pienso en mi, pienso en todos y con todos. Siento que no puedo respirar tal cuál dramática de teatro. Siento que lo tengo todo pero con eso, no siento nada. Siento mucho por la vida... y gracias a ella hoy estoy metida en este dilema. Llámame absurda, llámame audaz; estoy preparada para no sentir de más. A veces siento como poeta, a veces siento como sirena. No temas en sentir que tus ánimas están en huelga.
De vez en cuando siento pena de mí y no niego que un poco de ti, pero me harte de sentir escalofríos a causa de esos remolinos. Siento que puedo volar y... ¡vaya que alto puedo llegar!
A veces siento que este blog no sirve de nah' pero siempre regreso porque quiero sentir más.
J.P